Recorra el Buin Zoo

Metrotren es la manera más entretenida y segura para visitar el Buin Zoo. Conoce todas las maravillas de la naturaleza y sus animales visitando el zoológico ubicado sólo a pasos de la estación de ferrocarriles Buin Zoo. Planifica tu visita con anticipación e infórmate de itinerarios y tarifas de Metrotren en WWW.EFE.CL o llamando al 600 585 5000. Desde el 27 de junio del año 2002, Metrotrén llega al Buin Zoo. En sólo 25 minutos desde Estación Central, en Santiago, y en corto tiempo desde cada una de las demás estaciones que comprende este servicio, se puede acceder al encuentro de la naturaleza y su diversidad animal. Carros limpios y ordenados, salidas y llegadas puntuales, precios económicos y el descanso de viajar en un medio seguro, convierten a este sistema en uno de las mejores alternativas para llegar al parque. Cuando el visitante baja en la estación Buin Zoo, comienza la aventura, pues fue construida para crear una atmósfera que haga sentir al viajero que la ciudad ha quedado atrás. Consulte los horarios

En automóvil, si viene desde Santiago, debe tomar las Ruta 5 hacia el sur. Cruzar el puente sobre el río Maipo y después tomar el desvío a la derecha (está señalizado) que conduce a una calle local paralela a la carretera Panamericana. Siga 2 kilómetros hacia el sur hasta la entrada a estacionamientos. Si viene desde Rancagua, a la altura del km. 30 atraviese el cruce del pueblo de Buin (bajo nivel). A la altura del km. 32, frente al Buin Zoo, doble hacia la derecha donde hay una pequeña rotonda y tome la calle local paralela a la Autopista, hacia el sur, cruzándola por el paso sobre nivel. Después tome la calle local paralela a la Autopista hacia el norte para ingresar a los estacionamientos del Buin Zoo. Este parque cuenta con 1.500 especies de animales, muchas de las cuales son únicas en nuestro país, como por ejemplo, la pantera. El lugar constituye un inmenso atractivo para niños de todas las edades, incluidos aquellos niño-adultos que vibran con la naturaleza y admiran el increíble universo animal, el que en este sitio, se puede disfrutar en toda su plenitud. ?Nos preocupa mucho que nuestros visitantes se vayan con la convicción de que preservar el medio ambiente es fundamental y necesario?, comenta el director del recinto, Ignacio Idalsoaga. Este espacio ha logrado crear en sus 5 hectáreas una atmósfera lo más parecida al hábitat natural de las bestias. ?La idea es que nuestras mascotas, que son nuestros hijos adoptivos, se sientan cómodos y queridos, en un cautiverio feliz?, señaló Idalsoaga, quien explicó además que su mayor motivación radica en educar a los niños en el cuidado de la fauna. Entre las cosas que llaman la atención en este singular sitio destaca la escenografía existente en los diferentes sectores del zoológico. ?Cada hectárea representa a un continente y está decorado de tal manera que los niños conozcan los diferentes aspectos de cada región, y que comprendan de dónde son originarios los distintos animales, que, por supuesto, están en su sitio correspondiente?, señaló el director del Buin Zoo. De esta forma, el castillo escocés refugia a Cristóbal, el ciervo europeo; el faro recrea los canales australes de Chile, donde está Domingo, el lobo marino, y un jeep para safari sirve de observatorio a Simba, el león africano. Existen además cinco recintos que albergan a grupos especiales de animales: ?La Caverna de los reptiles?, con serpientes, lagartos, caimanes y algunos anfibios; ?Aqua Mundo, que es un acuario con peces invertebrados; ?El paraíso de las aves?, que reúne a diversas especies de pájaros chilenos en un gran aviario; ?La Casa de los Animales nocturnos?, donde viven búhos, chinchillas y otras especies activas durante la noche y ?La Granja de Asís?, con animales domésticos que el público puede alimentar. ?Una de las tareas más importantes que se ha planteado este zoológico es educar?, nos dice su director. Por eso, el año 2000 surgió el departamento educativo, cuya misión es lograr que cada visitante adquiera conocimiento, genere sentimientos y desarrolle conductas que beneficien a la naturaleza. Para cumplir esta labor existen varios programas, tales como las visitas guiadas y libres para colegios e instituciones, las visitas especiales para discapacitados, las visitas solidarias para entidades de escasos recursos, un club Buin Zoo, para niños, las actividades de fin de semana, los talleres de vacaciones y el Club de Amigos de los Animales, para adultos. Junto a lo anterior, hay actualmente muchos proyectos por realizar, tales como el Hospital Veterinario de Especies Exóticas, la llegada de diferentes nuevas especies de serpientes y aves, y una sala interactiva, la cual será orientada principalmente a los niños. Además de lo anterior, se pretende hacer un programa para integrar a discapacitados, por lo cual pronto se creará un sendero para sillas de ruedas. ?Esto que nosotros hacemos por acercar a la gente con la fauna es una gota en el mar, pero si no lo hiciéramos, al mar le faltaría una gota?, reflexiona Idalsoaga. ?La iniciativa partió hace cuatro años, cuando siendo veterinario, me empezaron a llegar una serie de animales maltratados y mutilados, a los que yo y mi familia sanábamos para devolverlos a la naturaleza?, declaró el director del recinto. ?Los que no podían ser devueltos se guardaban en jaulas, y empezaron a ser visitados por turistas. Con el tiempo fueron tantos que surgió el proyecto del Buin Zoo?, agregó. De esta manera surgió esta hermosa labor, que hoy en día se traduce en un gran zoológico. Tal vez lo más sorprendente y atractivo de este lugar, junto con su variada gama de hermosos animales, es el trato que se les entrega, la constante preocupación que hoy se demuestra en lo mansos y sociables que son incluso los tigres, los cuales, al igual que muchos otros, han sido criados con mamaderas. La notoria alegría que proyectan las bestias se trasluce en sus tiernas miradas, y en las diferentes demostraciones que regalan a los turistas, quienes se van encantados por los rítmicos bailes de las avestruces, las piruetas de la foca, los coqueteos de los simpáticos monos o simplemente el apacible descanso que caracteriza al león, reflejado en su enorme panza al aire.